En ocasiones a los/las médicos se nos olvida que cuidar la salud de los pacientes es tan importante como cuidar su salud física. En un mundo donde la salud mental no está lo suficientemente valorada, cuando una persona debe someterse a una operación, la atención de los profesionales de la salud también debería enfocarse a cuidar y velar por su tranquilidad.
A continuación te comento mi opinión sobre este tema que, no deja de ser polémico y en ocasiones conflictivo entre pacientes y profesionales.
¿Qué ha pasado en la medicina en los últimos años?
Cuando veo a pacientes en consulta, me doy cuenta de la ansiedad que les genera tener que someterse a una intervención, sobre todo cuando hablamos de una rinoplastia, que es una intervención no solo estética sino también funcional. Desde mi punto de vista, la medicina ha ido evolucionando hacia una atención excesiva a los procedimientos, tecnisismos, y nuevas técnicas, pero no hacia lo que realmente importa, que es el paciente.
Un proceso médico engloba también la parte emocional del paciente, y esto se ha dejado de lado en los últimos años. Al igual que ha pasado en la sociedad, donde la ansiedad predomina y la depresión es algo más común que nunca.
La pregunta básica que debería realizarse cualquier médico es: ¿Qué puedo aportar al paciente?
La responsabilidad de los profesionales de la salud
Me gusta ser crítico con mi profesión, porque creo que esa es la única forma honesta, clara y transparente de evolucionar y mejorar. Y últimamente, el bienestar global del paciente, la correcta información del mismo y dedicar el tiempo y recursos necesarios para velar por su bienestar emocional, no suele ser lo más frecuente. Por eso he abierto este espacio, para tener mi propia plataforma donde abogar por una sanidad transparente, clara, honesta. Para que los pacientes se sientan realmente informados (y bien informados, por un profesional).
¿Dónde comienza el cambio?
Como cualquier cambio social, debe surgir de las dos partes. Los pacientes deben comprender sus derechos, hacer velar por su bienestar, exigir toda la información que consideren necesaria. Hablar siempre que lo consideren oportuno. Y los médicos, deberíamos preocuparnos más por ser transparentes, por asesorar durante el proceso, por hacerlo todo más entendible y fácil. En algún momento el cambio llegará. O más bien, ya está llegando.
¿Tú quieres ser parte de él?